Marca las que reconozcas. Abajo se arma tu diagnóstico con la corrección de cada una.
El “no” casi nunca es sobre tu idea. Es sobre cómo y dónde la presentaste. Marca la que reconozcas como tuya y abajo te queda tu diagnóstico.
La verdad detrás del “no”. Un proyecto sólido, mal enfocado, al fondo que no era, recibe un no. El mismo proyecto bien armado, en el fondo correcto, es otra historia. El “no” es información, no sentencia: te dice qué puerta revisar.
Antes de rendirte
Qué hacer con un “no”
Cinco pasos para convertirlo en tu próxima postulación.
1
No entierres: diagnosticaAntes de abandonar el proyecto, identifica cuál de las cinco razones explica tus “no”. El problema casi nunca es la idea.
2
Corrige la puerta, no la ideaLa mayoría de los “no” se arreglan cambiando de convocatoria o de formulación, no de proyecto.
3
Re-formula con métodoAplica el marco lógico completo. Un proyecto bien armado compite en un nivel totalmente distinto, con la misma idea de siempre.
4
Elige la convocatoria correctaBusca el fondo cuyo foco, país y tipo de postulante encajen de verdad contigo. La puerta correcta cambia por completo el resultado.
5
Vuelve a postularEl “no” anterior era información, no sentencia. Cada postulación bien hecha sube tu probabilidad. El que insiste con método, entra.
En una frase. No entierres el proyecto: revisa la puerta. Muchas veces lo único que hay que cambiar es la convocatoria y la formulación, no la idea.
El siguiente paso
El “no” era información. Úsala
En Propulsa diagnosticamos por qué te están diciendo que no, corregimos la formulación y buscamos la puerta que sí encaja con tu proyecto — para que la próxima postulación compita de verdad.